Similar a la pera al vino, el membrillo tiene una mejor consistencia y le da más sabor al vino, lo que lo hace más gustoso. (8 porciones)

Ingredientes
- 1 kilo de membrillo
- 400 gr de azúcar
- 1 rama de canela
- 1 anís estrellado
- 1 clavo de olor
- 1 jugo de limón
- 750 ml de vino tinto (de intensidad media, tipo Syrah)
- 1/2 litro de agua
Preparación
- Pelar los membrillos
- Cortarlos en 8 partes
- Retirar las semillas y el área circundante (que está un poco más dura) y reservar las semillas
- Poner los trozos de membrillo en un bol con agua y el jugo de limón para impedir que se oxiden y oscurezcan
- Envolver las semillas en una tela y cerrarla formando una bolsa (las semillas le darán un poco más de cuerpo al vino)
- En una cacerola, mezclar el vino, el agua, el azúcar y las especias. Agregar también la bolsa con las semillas
- Llevar a ebullición y luego reducir el fuego a moderado-bajo
- Agregar los membrillos y cocer hasta que estén tiernos (que se le puede clavar y retirar un cuchillo con facilidad). Esto puede demorar entre 30 y 45 minutos aproximadamente.

- Puede suceder que algunos membrillos (sus trozos) estén cocidos antes que los otros. De ser el caso, retirarlos y dejar cociendo el resto
- Cuando están todos listos, apagar el fuego y dejar enfriar con todos los trozos de membrillo en el líquido de cocción. Idealmente, dejarlos toda la noche en la heladera para que el vino especiado se impregne bien
- Antes de servirlos, si el vino está muy líquido, se lo puede poner en el fuego medio-fuerte (sin los membrillos para no seguir cocinándolos) hasta alcanzar la consistencia deseada. Dejar que se enfríe antes de volver a poner los membrillos en su interior
- No olvidar retirar las especias del vino antes de servir
- Los membrillos pueden servirse con crema chantilly (crema de leche batida con un poquito de azúcar). La crema no debe estar muy dulce porque ya lo estará el membrillo y el vino. El objetivo es que la crema contrarreste tanto dulzor
