Estas galletas cuyo origen atribuyen a los franceses (a pesar de su nombre) en el S XVII, son una delicia, mucho más fáciles de hacer de lo que la mayoría imagina y en poco tiempo.

Receta para aproximadamente 15 a 20 galletas
INGREDIENTES
- 30 gr de manteca
- 50 gr de azúcar rubio
- 3 cucharadas de miel
- 30 gr de harina de almendras (puede ser normal)
- ¼ cucharadita de sal
- ½ cucharadita de extracto de vainilla

PREPARACIÓN
Opcional (pero sugerido):
- Calentar un puñado de almendras por unos 8 minutos en el horno a 160º.
- Cuando están listas, retirar y dejar enfriar unos 5 minutos
- Picar (no muy fino) y reservar.
Hacer los florentinos:
- Precalentar el horno a 190º
- Preparar una bandeja, preferentemente con un mat de silicona (opcionalmente, papel manteca)
- En una olla pequeña a fuego medio, batir la manteca, el azúcar rubio y la miel hasta que se derritan.

- Retire del fuego y agregar la harina, la sal y la vainilla y batir hasta que no queden grumos. En este momento se pueden agregar las almendras picadas. Mezclar bien.

- Dejar enfriar la masa para que sea más fácil trabajar con ella (se puede acelerar terminándola de enfriar en la heladera o freezer). Cada cucharada de masa debe ser una ½ cucharada de té colmada).
- Colocar las cucharadas de masa en la bandeja, asegurándose de dejar suficiente espacio entre cada galleta ya que al derretirse se extienden mucho.

- Hornear durante 6-8 minutos, hasta que estén doradas. Retirar del horno y dejar enfriar.

- Pasados unos minutos (3 a 5), despegar con cuidado los florentinos

Dejar enfriar un poco más sobre un plato. En otros 3 a 5 minutos estará listos para degustar. A veces antes, para qué nos vamos a engañar…